Hay tres palabras con las que se podría definir la boda de MIGUE Y CAMI: campestre, romántica e íntima. Y el campo, el romanticismo y la intimidad se podían percibir en cualquiera de los elementos y detalles del enlace, en esa hermosa tarde de MARZO.
Como telón de fondo, la finca de MIGUE un espacio rodeado naturaleza perteneciente al municipio de SUBACHOQUE en la sabana de Cundinamarca. Como protagonistas MIGUE Y CAMI, ella radiante con un delicado diseño y él elegante y sereno.
El resultado de la decoración sencilla pero espectacular y la alegría de la novia se ve reflejada en cada una de las fotografías
La intimidad de la boda, les permitió contar con alguien que para ellos fue muy especial, su perro . Tuvo un papel protagonista pues entrego las alianzas, llevadas en su collar
“La boda quedó muy nuestra” es la frase con la que los novios definen su celebración. Y eso es precisamente lo que hace que lo recuerden como uno de los mejores días de sus vidas.

