Esta ceremonia es un acompañamiento perfecto de la boda con protocolo civil.

Se entregan trece monedas, una por cada mes del año y la número trece como un acto de generosidad a los más necesitados, de oro o plata. Normalmente son una herencia familiar.

Se origina en la Edad Media, pero hoy no entienden las arras con la dote, sino con el compromiso, el amor y la protección que se van a dar el uno al otro.

Estas arras se conservaran en su hogar como recuerdo permanente de su compromiso.

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